La Carta de la ONU deberá respetarse en el ciberespacio.

Las normas del Derecho Internacional vigente, y en especial la Carta de Naciones Unidas, deben aplicarse en el ciberespacio igual que se aplican en el mundo real, sobre todo la relativas a la protección de los derechos fundamentales y, más concretamente, los de privacidad y libertad de expresión.

Esta es una de las conclusiones del seminario “Ciberseguridad: respuestas globales a un desafío global” que, organizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, ha reunido en Madrid a una veintena de embajadores representantes permanentes ante la ONU.

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, ha clausurado este foro en sustitución del ministro José Manuel García-Margallo, quien no ha podido asistir por cambios de agenda de última hora.

De Benito ha destacado el reto “sin precedentes, de dimensiones globales y con vocación de permanencia” al que se enfrenta el mundo y ante el que los países deben “ser humildes, reconociendo el problema, pero ambiciosos y creativos en las soluciones”.

Ha señalado que el uso de las tecnologías de la información y la comunicación, además de enormes beneficios de toda índole, conllevan riesgos y amenazas que pueden llegar a afectar a la seguridad nacional y la paz internacional.

En este sentido, ha subrayado que España está plenamente comprometida con el desarrollo de la sociedad digital, pero al mismo tiempo reconoce la importancia de la ciberseguridad.

De ahí, la denominada Estrategia de Ciberseguridad Nacional, con la que se pretende dar respuesta al desafío que supone garantizar un ciberespacio libre, abierto y seguro.

Según De Benito, esta estrategia nacional es el marco de referencia de un modelo integrado basado en la coordinación y armonización de todos los actores y recursos del Estado, en la colaboración público-privada y en la participación de los ciudadanos, así como en la cooperación internacional.

“El problema nos afecta a todos y todos juntos debemos compartir experiencias, identificar buenas prácticas y buscar soluciones para prevenir con más eficacia los ataques y crímenes que se comenten en la red”, ha recalcado el secretario de Estado.

El seminario se ha estructurado en dos mesas redondas, la primera de ellas titulada “Construyendo un ciberespacio seguro”, en la que se ha puesto de manifiesto que los riesgos y amenazas del ciberespacio son un problema real y de dimensiones imprevisibles al que se enfrentan los países, las empresas, los ciudadanos y la comunidad internacional en su conjunto.

En este sentido, De Benito ha subrayado que los países deben asumir el liderazgo y la responsabilidad de buscar soluciones tanto en el ámbito operativo, dotándose de las capacidades necesarias para prevenir o responder a los ataques, o en su caso mitigar su impacto, como en el ámbito legal para perseguir y sancionar los delitos cometidos en la red.

En la segunda mesa redonda, sobre “Una visión internacional del ciberespacio”, se ha incidido en la importancia de la cooperación internacional para promover un entorno pacífico, seguro, abierto y cooperativo para las tecnologías de la información y la comunicación.

También se ha constatado la necesidad de contar con estándares o normas de conducta responsable en el uso de las tecnologías, de medidas voluntarias para aumentar la transparencia y la confianza entre los estados y de ayudar a los países que lo necesiten a crear sus propias defensas.

El foro comenzó ayer con sendos encuentros de los diplomáticos con el Príncipe en el Palacio de la Zarzuela y con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la Moncloa.

Se trata del segundo de los tres seminarios internacionales organizados por el Ministerio de Asuntos de Exteriores dentro la candidatura de España para formar parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

España aspira a ocupar uno de los dos puestos de miembro no permanente de este organismo de la ONU que serán elegidos en octubre para el bienio 2015-2016 y compite por ello con Turquía y Nueva Zelanda.