30 detenidos en España por blanquear dinero a través de la “mineria” de Bitcoin.

La policía española ha detenido en siete provincias españolas a 30 personas que operaban una red de centros de “minería” de la moneda virtual bitcoin para blanquear dinero procedente de la distribución ilegal de contenidos de televisión de pago, dijo el miércoles en un comunicado.

La investigación se llevó en conjunto con la Agencia Tributaria y en su fase final también contó con la colaboración de Europol, Eurojust y un cuerpo de policía alemán.

La red importaba decodificadores de China y les instalaba un firmware diseñado para descifrar las señales de TV de pago por satélite (lo que se conoce como “cardsharing”). Los decodificadores ilegales se vendían a clientes finales a través de páginas web dedicadas y foros de Internet que controlaba el propio grupo criminal. La red también aprovechaba los nuevos servicios de televisión por Internet (IPTV) para ofrecer a sus clientes más de 1.600 canales de todo el mundo de manera ilegal. Los servidores se encontraban en distintas localidades de Europa, entre ellas Hanau (Alemania), donde la policía local decomisó los ordenadores a petición de las autoridades españolas.

En el operativo se incautaron de 48.800 decodificadores, 183.200 euros en efectivo, 78,3 bitcoins (con un valor de 31.320 euros), 10 vehículos de gama alta, 4 motocicletas, un vehículo de lujo falsificado, una avioneta, documentación bancaria y contable y material informático.

“La operación ha permitido una de las mayores intervenciones de centros de minería de moneda virtual realizada hasta la fecha en Europa, invirtiendo las ganancias ilícitas en la creación de los citados centros para obtener la moneda virtual”, dijo la policía.

Los bitcoins no se distribuyen por un banco central ni su valor está garantizado por activos físicos como ocurre con el oro, sino que son descifrados o “minados” por usuarios mediante el uso de software y equipos informáticos especiales que calculan fórmulas algorítmicas cada vez más complejas y, hay que recalcar, que no es una actividad ilegal.

Vía | Europol