Bulgaria exige por ley que todo el software para el gobierno sea ‘open source’.

Cuando normalmente hablas de open source o código abierto muchas personas se piensan que el término “libre” hace referencia al hecho de adquirir un software de forma gratis cuando, la libertad de este tipo de código se refiere al poder modificar la fuente del programa sin restricciones de licencia.

El “otro código” es el que normalmente utilizamos nosotros, las empresas e incluso los gobiernos y el cual las empresas ocultan y restringen los derechos a si mismos y restringiéndose los derechos a sí misma. Además, tras el caso de Edward Snowden, la privacidad del código cerrado dejó mucho que desear.

Por ello y para combatir este tipo de problemas con la privacidad, el gobierno de Bulgaria ha aprobado una serie de leyes que, grosso modo, exigen que todo el software que utilice el gobierno tiene que ser de código abierto y disponible en Github.

Inclusive, en caso de que algun software se desarrollase de manera exclusiva para el gobierno de Bulgaria, aún así este trendría que estar disponible para todo el mundo en Github, de forma gratuita y sin limitaciones; tal y cómo lo explica el artículo 58.a de su Electronic Governance Act:

Cuando el sujeto del contrato incluya  desarrollo de programas de ordenador, los programas deben de cumplir con el criterio de ser software open-source; todos los derechos de autor y derechos atribuidos a los programas pertinentes de ordenador, su código fuente, el diseño de interfaces, y bases de datos que son objeto de la orden deben surgir de forma principal, sin limitaciones en el uso, modificación y distribución; y el desarrollo se debe hacer en el directorio mantenido por la agencia en conformidad con el Art 7c pt. 18.

En base a esto, todos los programas que actualmente use la administración búlgara y no sean de código abierto, se mantendrán hasta su renovación, momento en cual, se cambiarán por soluciones de este tipo de código.

Esta medida permitirá a los investigadores y a los hackers (no, no son ciberdelincuentes ni malos) informar de los fallos de seguridad y vulnerabilidades en sitios web del gobierno que normalmente pasan sin parchear durante años, evitando de esta forma que se utilicen para intereses “especiales”.

Con las nuevas modificaciones, Bulgaria se convierte en el primer país en hacer una ley para el uso del código abierto. De su éxito depende que otras administraciones sigan el mismo camino.