El precio del ‘influencer’: 75.000$ por un anuncio en Instagram y 30.000$ por uno en Twitter.

“¡Me encanta! Este – introduzca aquí cualquier producto/servicio – es simplemente genial. ¡Yo nunca voy sin el!

Si sigues en las redes sociales a algún famoso/actor/músico/deportista/influencer/youtuber o similar es altamente posible que hayas visto una publicación similar a la que encabeza esta entrada en multitud de ocasiones. ¿El precio por colgar ese mensaje? Unos 75.000 dólares de media.

Según un reportaje publicado en The New York Times y de acuerdo a la información facilitada por Captiv8, una empresa que se dedica a poner en contacto marcas con aquellos llamados “influencers”, con una cantidad de seguidores de entre 3 y 7 millones cobran unos 75.000 dólares por anuncio en Instagram o Snapchat, 30.000 por anuncio en Twitter y unos 187.500 dólares por vídeo en YouTube.

Y de estos hay “muchos”. Ahora imaginaos lo que pueden ingresar únicamente en términos de publicidad gente como Taylor Swift, Selena Gómez o Cristiano Ronaldo que únicamente en Instagram rondan los 75 millones de seguidores. Pues, prácticamente rondan las seis cifras por cada publicación que hagan en alguna de sus redes sociales.

SelenaGomez-Instagram

Bendito #ad que alegrías les da.

Si por el contrario eres una celebridad menos popular y tus seguidores oscilan entre 50.000 y 500.000 cobran unos 1.000 dólares por anuncio en Instagram o Snapchat, 400 dólares por tuit publicitario y 2.500 dólares por vídeo en YouTube.

A partir de ahora cuando veas a alguno de tus “ídolos” de las redes sociales publicar algo con el hastag #anuncio #ad #publicidad #sp #sponsored, ya sabes más o menos cuanto ingresa por una foto tan bonita. Puedes pensar que no es una práctica muy extendida pero, tras monitorizar algunos de estos hastags durante un mes Captiv8 descubrió que se realizan más de 200.000 publicaciones como estas en Instagram al mes.

Nosotros apenas hemos superado los 3.000 seguidores en nuestro perfil de Twitter (mil millones de gracias si nos sigues por ahí) pero, prometemos, que si conseguimos llegar a los 50.000 empezaremos a repartir el pastel entre todos los lectores.

Ahí lo dejamos.

Fuente | The New York Times