noviembre 22, 2019

La esclavitud moderna (I)

La tecnología, ese gran invento que tantas veces nos hace la vida mucho más sencilla, tener cualquier tipo de información en nuestras manos en cuestión de segundos, que nos permite estar conectados en cualquier momento y compartir gran parte de nuestras vidas en las redes.

Pero como todo, nada es perfecto, es innegable las ventajas que tiene el uso de la tecnología, no podemos dejar tampoco de ver el lado más oscuro de esta, como ya mencionaba anteriormente las redes sociales nos permiten estar conectados, cambiando por completo la sociedad en la que vivimos, tal y como ha demostrado un equipo de BBC News Arabic, al enseñarnos el lado más negativo que nos dejan las redes, como a través de redes tan populares como es Instagram, se llevan a cabo prácticas tan inquietantes como el tráfico de personas.

La investigación realizada por BBC News Arabic, llamada Maids for Sale, saca a relucir como algunos países del Golfo, utilizan a mujeres que trabajan como empleadas del hogar, son vendidas a través de aplicaciones, como Instagram o Facebook, entre otras apps, no podemos dejar de mencionar que son aprobadas por Google y Apple.

Durante el progreso de la investigación, descubrieron diferentes tipos de aplicaciones que vendían a mujeres y niñas. En particular se concentraron en el caso de una niña guineana, llamada Fatou, de tan solo 16 años, a la cual pretendían vender por 3800 dólares.

Una vez publicada esta investigación las autoridades de Kuwait, se pusieron en contacto con las personas detrás de estos perfiles y les hicieron firmar un contrato, donde se comprometían a dejar de realizar estas actividades que atenta contra el Derecho Internacional Humanitario.

¿Es este un castigo suficiente? Para mí la respuesta a esa pregunta es; NO.

Es necesario la implicación internacional y una investigación más profunda con castigos ejemplares para proteger a estas niñas y mujeres y acabar con este tipo de prácticas.

Urmila Bhoola, Relatora Especial de la ONU, dijo en unas declaraciones a la BBC, que el caso de Fatou, es un claro ejemplo de esclavitud moderna. También dijo que compañías tan grandes y poderosas como Google, Instagram o Facebook, deberían rendir cuentas y establecer controles más exhaustivos para evitar que se de este tipo de actividades ilícitas que van en contra la dignidad de la persona. A su vez estas compañías declararon, que han procedido a la eliminación de este tipo en las redes.

De momento parece que la solución de este problema no va a tener una respuesta rápida y que la impunidad de estos criminales va a seguir a la orden del día, por desgracia.

El próximo viernes la segunda parte.