noviembre 21, 2020

La guía de las cookies.

Muchos de nosotros hemos oído hablar sobre las cookies y lo bueno/malo que es aceptarlas, mitos como: que son necesarias pero a la vez supermegapeligrosas o que nos espían mientras dormimos, están más que a la orden del día. Y estos mitos son más o menos ciertos.

Cada vez que nos conectamos a Internet, accedemos a alguna web o navegamos por la red, nuestro navegador recuerda mucha información que le hemos permitido recordar como: la IP que tenemos, el navegador que utilizamos, el sistema operativo, etc. 

Estas opciones las recuerda porque cada vez que accedemos a una web le damos al botón de aceptar cookies, sin apenas mirar los términos y/o condiciones. Por lo tanto, nosotros mismos nos exponemos a publicar toda esta información.

¿Qué son eso de las cookies?

Hemos normalizado tanto el tema cookies que puede parecer que no reviste ningún tipo de peligro para el usuario. Realmente las cookies son archivos de texto enviados por un sitio web con el objetivo de almacenar en nuestro equipo cualquier información sobre lo que hacemos en ese sitio web, de este modo esa información se puede utilizar a posteriori por el propio sitio web.

Tipos de Cookies.

Pero no todas las cookies son iguales ni persiguen los mismos objetivos podemos realizar una pequeña clasificación:

  • Cookies temporales: O de sesión, únicamente duran mientras se está navegando en dicha web, por lo que cuando el navegador se cierra estas desaparecen.
  • Cookies permanentes: hacen referencia a las que a pesar de estar configuradas para una web en concreto se mantienen en el tiempo. Por ejemplo aquellas de las aplicaciones meteorológicas.
  • Cookies de análisis: son aquellas que permiten contabilizar el número de visitantes, ver la forma que tiene de navegar por el sitio web en cuestión y realizar un seguimiento de su comportamiento.
  • Cookies publicitarias y de publicidad: esas cookies se refieren a las que tienen como objetivo mejorar un espacio publicitario. Es decir, las que nos hacen estar bombardeados por publicidad. Por ejemplo, si miramos en una tienda de ropa una sudadera muy posiblemente, en la utilización de otros programas, salgan anuncios sobre sudaderas.
  • Cookies de personalización: hacen referencia a aquellas que nos permiten acceder al servicio con algunas características definidas con anterioridad. Por ejemplo: conocer la fecha a la que se ha accedido a dicho sitio web.
  • Cookies zoombies o supercookies: estas “galletitas” tienen la capacidad de saltarse el anonimato que aporta la navegación privada, de este modo permiten realizar un registro de la actividad que se está realizando en la página web.
  • Cookies técnicas: son aquellas que permiten la utilización de diferentes opciones de una web. Por ejemplo: somos habituales en comprar ropa en una tienda online, esta web guarda nuestra información de modo que la compra sea mucho más fácil de realizar ya que cada vez que la realizásemos no tendríamos que introducir todos nuestros datos.

¿Guardar toda nuestra información es legal?

Esta duda puede ser algo habitual de preguntarse ya que si estas cookies guardan tanta información privada, ¿qué tiene que decir sobre esto la protección de datos? Realmente la utilización de cookies es legal si se cumplen los siguientes requisitos:

  • Se informa, al usuario, sobre el tipo de cookies que se va a utilizar.
  • El usuario debe dar el consentimiento informado de la utilización de las cookies. Es decir, una vez que el usuario se ha leído los términos y condiciones acepta las cookies y estas se descargan.
  • No recoja datos sensibles.

Aquí reside la importancia de leer los famosos términos y condiciones.

Peligrosidades de las cookies.

Los problemas de seguridad que pueden dar las cookies pueden ser muy variados:

  1. Identificación inexacta: la función de las cookies es identificar la cuenta de usuario, el equipo y el navegador de un usuario, pero algunas de ellas pueden identificar a una persona de lo que puede derivar consecuencias graves para dicha persona.
  2. Robo de cookies: Las cookies que se intercambian con los equipos en sesiones HTTP pueden ser escuchadas por terceros o enviadas a otros equipos, por lo que pueden utilizarse para suplantar nuestra sesión ante un servidor. Es decir pueden ser la puerta de acceso a una suplantación de identidad con las consecuencias que ello acarrea.
  3. Falsificación de cookies: un atacante puede modificar una cookie antes de devolverla al equipo del usuario. Esto se pude traducir en aumentar el precio de una comprar, por ejemplo.

Cómo borrar nuestras huellas.

Existen dos formas de poder eliminar nuestro rastro ocasionado por las cookies, por un lado tenemos la opción de configurar nuestro navegador y por otro tenemos la oportunidad de utilizar programas de limpieza como por ejemplo Ccleaner.

Cómo borrar periódica y automáticamente tus datos de Google y Twitter?

Para hacerlo desde el navegador debemos seguir los siguientes pasos:

  1. Abrimos el menú del navegador.
  2. Clicamos en opciones.
  3. Nos vamos al botón de privacidad.
  4. Una vez en la sección de privacidad nos dirigmos al apartado «cookies».
  5. En él se muestra una serie de opciones dependiendo del navegador, clicamos en limpiar datos o borrar (dependiendo el navegador que utilices).
  6. Ya hemos eliminado nuestra huella galletil de los navegadores.

Para poder acceder a la guía de cómo realizar este proceso con Ccleaner, clicar en el siguiente enlace:

Las cookies es un fenómeno que cada vez genera más riesgos e inconvenientes, con estas técnicas esperamos que podáis estar un poquito más preparados para la autoprotección en la red.

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