Los proveedores de Internet no pueden priorizar determinados servicios y aplicaciones y ralentizar las demás aplicaciones y servicios.

Envió mensajes de correo electrónico en los que solicitaba contraseñas, datos de tarjetas de crédito, claves o números de cuentas bancarias, suplantando al Banco de Santander

Con esta actividad ilegal, que mantuvo entre marzo de 2014 y mayo de 2016, la condenada obtuvo un beneficio de 1.630 euros