Ya no hay barreras que separen el mundo digital y el mundo real. Por tanto, si en tu vida cotidiana tomas precauciones, deberías también hacerlo en la Red.
Hay que reconocer que los ciberdelincuentes hacen bien su trabajo. Usan técnicas que están en continua evolución con la finalidad de infiltrarse en nuestros ordenadores y en nuestras carteras.