Para Olivia.

Muchas de las personas con discapacidad ven afectadas la posibilidad de comunicación con su entorno, algo que para otros es natural, como conversar, escribir en un teclado o bien rozar el dedo por una pantalla táctil, para otro es una verdadera odisea ya que no pueden hacerlo por si mismos.

La Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada el 13 de diciembre del 2006, considera que: “la «comunicación» incluirá los lenguajes, la visualización de textos, el Braille, la comunicación táctil, los macrotipos, los dispositivos multimedia de fácil acceso, así como el lenguaje escrito, los sistemas auditivos, el lenguaje sencillo, los medios de voz digitalizada y otros modos, medios y formatos aumentativos o alternativos de comunicación, incluida la tecnología de la información y las comunicaciones de fácil acceso”.

Hay que destacar que es obligación de los Estados firmantes de la Convención, como son España y Argentina, emprender y promover la investigación y desarrollo, fomentar el uso de nuevas tecnologías, dispositivos técnicos y tecnologías de apoyo adecuadas, dándoles prioridad al precio accesibles. O sea, facilitar el acceso a las mismas y a través de las mismas.   

La importancia de estas TIC´s, es que facilitan derechos humanos básicos, como son la comunicación, la educación, el acceso a la información, entre otros.

Actualmente hay programas y/o aplicaciones de fácil acceso, muchos de ellos gratuitos, llamadas “Apps Inclusivas”, que tienden a la inclusión, mediante la comunicación.

Para empezar la tecnología junto a las redes sociales ayudan a mitigar esa sensación de soledad que reina en las personas con discapacidad y sus familias, ya que se conectan con otros con quienes pueden compartir experiencias, o bien intercambiar ideas.

Asimismo, hay apps que permiten a personas con alguna dificultad en el aprendizaje, conocer el alfabeto, manejar el dinero, aprender a comprar en el supermercado, o bien tener medios aumentativos o alternativos de comunicación, reconocer las emociones -ej.: personas que están dentro del espectro autista-, internalizar conceptos que para otros son muy sencillos como ser opuestos, categorías, etc.

Es importante destacar que muchas de estas apps están preparadas para que sean utilizadas dentro del aula por la persona que la necesita, en un contexto de inclusión en la educación, lo que favorece no solo la comunicación, sino acortaría el desfasaje entre un niño/a con alguna dificultad y el resto. En Argentina, por ejemplo, esta situación muchas veces es aceptada en las escuelas sin ninguna barrera, pero otras veces no lo es por falta de conocimiento, o por no haber podido cambiar la mentalidad de la inclusión (a lo que es el modelo social de la discapacidad).

Espero que a pasos más agigantados, de la mano del modelo social, las sociedades puedan ir incorporando estos conceptos, para así, dejar de crear barreras que obstaculicen a las personas con discapacidad la participación plena en igualdad de condiciones que las demás.