Internet es un mundo paralelo al físico en el que la mayoría de las personas tomamos nuestra identidad real y la plasmamos en el. Pero esto no siempre es así.
Hay determinadas personas, «seres» o software que lo unico que buscan, es que nuestra experiencia en este sitio sea desagradable y poco placentera.
En un fallo de mayo de 2014, Google España contra la AEPD y Mario Costeja González, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea decidió que las personas tienen el derecho a solicitar que se retiren de los motores de búsqueda como Google algunos resultados relacionados con ellas. Analizamos las consecuencias un año después.












