Los delitos del Internauta.

Injuria y Calumnia 1Muchas personas piensan que navegar en Internet es algo sencillo pero, lo que no saben, es que muchas de las acciones que realizan en su día a día, tanto en las redes sociales como en páginas web son delito. En el caso más grave este desconocimiento, les puede llevar ante los tribunales.

1. Robar el WiFi ajeno.

El acceso a aquellas WiFi´s privadas que se realicen mediante mecanismos tecnológicos que consiguen la clave de acceso y se conectan a ella sin permiso, son un delito tipificado en el Código Penal español.
Todos conocemos gente que lo hace y, por ello, siempre estamos tentados a hacerlo nostros mismos pero, ¿Si todo el mundo se tira por un barranco nosotros lo hacemos también?. Pues eso.

2. Derechos de autor protegidos.

Con la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, enlazar o facilitar el acceso a obras sin la previa autorización de sus propietarios, es delito. Todos conocemos millones de páginas que se dedican a ello en Internet, algunas más famosas que otras pero, todas incumplen la ley.

3. Utilizar contenido publicado en Internet.

El uso del contenido publicado en Internet sin la autorización de sus autores, una práctica muy frecuente en Internet, no puede realizarse sin el consentimiento de sus autores. El autor siempre debe conceder una autorización para los casos de textos, fotografías o vídeos que queramos usar.

En caso de que el contenido se encuentre publicado bajo una licencia Copyleft o Creative Commons, el autor especifica previamente el uso que se puede hacer de ese contenido.

4. Insultar o faltar al honor.

Posiblemente una de las acciones más en boga hoy en día en Internet, sobretodo en las redes sociales. Hay que tener en cuenta que un comentario en Internet puede amplificarse y, por tanto, insultar a una persona por este medio puede hacer que el delito se agrave.

En 2012 se detuvieron a 750 personas en España por delitos contra el honor, la intimidad y amenazas

5. La sensación de invulnerabilidad: el anonimato.

A mucha gente le sucede lo mismo cuando se sitúa tras la pantalla de su ordenador que, cuando se pone tras el volante de su vehículo, se cree invencible.

Lo malo es, que en ninguna de las situaciones anteriores esto es verdad ,ya que cada usuario tiene asociado una dirección de IP que es fácil de rastrear, por lo tanto no existe en anonimato. Un juez puede requerir a un Proveedor de Acceso a Internet (ISP) los datos del cliente que utilizó esa IP en una franja horaria concreta. Si, hay sistemas que permiten camuflar esta dirección, lo que dificulta las investigaciones, pero no garantizan 100% el anonimato.

Imagen | MuySeguridad

Información vía | 20minutos