Todo lo que WhatsApp no cifra.

Ayer el mundo de las aplicaciones sufría un gran revuelo cuando la aplicación de mensajeria más usada del mundo, WhatsApp, anunciaba -por fin- que iba a cifrar los mensajes que se enviasen a través de ella.

Este sistema de cifrado se produce a través de una actualización de los servidores, lo que significa que como tú como usuario únicamente debes tener descargado en tu smartphone la versión más reciente de la aplicación. El cifrado es compatible con cualquier cliente de WhatsApp: Android, iOS y Windows Phone hasta la versión, ya sin soporte, para móviles Nokia con sistema S40.

Sabrás que se ha activado el cifrado extremo a extremo cuando te aparezca el siguiente mensaje dentro de la propia conversación que estés manteniendo:

WhatsApp-Cifrado-app

La idea es estupenda: cuando mandas un mensaje únicamente tú y el destinatario o destinatarios en caso de que sea un grupo podéis ver el mensaje. Nadie puede ver el contenido del mensaje. Ni piratas informáticos, ni ciberdelincuentes (los mal llamados hackers por la mayoría de los medios), ni regímenes opresores. Es algo similar a una conversación cara a cara.

Este cifrado ha caído también que, en España, algunos medios de tirada nacional lo vendían como la llegada de la seguridad total a WhatsApp instando a desinstalar aplicaciones bastante más seguras como Telegram.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y desde LiveMint se han encargado de leer la letra pequeña de esta nueva característica de la aplicación y se puede leer lo siguiente:

WhatsApp podría conservar los registros de fecha y hora de los mensajes enviados con éxito, los números de teléfono asociados a dichos mensajes, así como cualquier otra información que WhatsApp sea obligada a recopilar.

Esto significa que, si bien el contenido de los mensajes esta cifrado y no se almacena en los servidores de la compañía, todavía queda mucha información al aire. Te hablo de la fecha y hora de los mensajes, tú número de teléfono y el de tus destinatarios que se almacenan en los servidores de WhatsApp y permiten que, en caso de requerimiento, puedan ser entregados a los gobiernos y agencias de información.

Básicamente, han cifrado el contenido del mensaje pero siguen almacenando todo lo demás.

Vía | LifeMint