Un documento del FBI obtenido por Rolling Stone revela que las aplicaciones de mensajería WhatsApp e iMessage son muy vulnerables a las pesquisas de las fuerzas del orden.

El documento afirma que es particularmente fácil recolectar datos de los servicios de WhatsApp de Facebook y iMessage de Apple, siempre que el FBI tenga una orden judicial o citación. A juzgar por este documento, «las aplicaciones de mensajería cifrada más populares, iMessage y WhatsApp, también son las más permisivas», según Mallory Knodel, director de tecnología del Centro para la Democracia y la Tecnología.

aplicaciones de mensajería
Fuente | propertyofthepeople.org

El documento, con fecha 7 de enero de 2021, titulado «Acceso legal» y preparado conjuntamente por la División de Ciencia y Tecnología y la División de Tecnología Operativa del FBI, nos ofrece una visión de las capacidades que tienen la agencia para obtener legalmente grandes cantidades de datos de las aplicaciones de mensajería más usadas, y muchas de las cuales usan la «privacidad» como una bandera a la hora de diferenciarse.

Además, en el documento, podemos ver los datos que pueden solicitar las fuerzas del orden de las siguientes aplicaciones de mensajería:

  • iMessage
  • Line
  • Signal
  • Telegram
  • Threema
  • Viber
  • WeChat
  • WhatsApp
  • Wicker

En el caso de la archiconocida WhatsApp, las fuerzas del orden pueden obtener la ubicación y los metadatos de WhatsApp casi en tiempo real la orden judicial pertinente. Pero, algo aún más sorprendente es que pueden acceder al contenido de los mensajes de WhatsApp e iMessage si las copias de seguridad de iCloud están habilitadas para estas aplicaciones.

Si hablamos de Apple, aunque iCloud se describe como un servicio cifrado, no podemos olvidar que Apple dispone de una clave de cifrado para desbloquear todos nuestros datos en iCloud, por lo que en caso de un requerimiento judicial, se puede acceder a nuestros datos.

Este documento es un ejemplo más de como debemos alejarnos de las aplicaciones «comerciales» si buscamos privacidad ya que, aunque nos vendan privacidad como atractivo comercial, en la práctica no es más que humo.